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Popgrama revista de rock and rollo

Lo que me gustaba de Popgrama

Hace mucho, mucho tiempo, en otra vida, en otra época, apareció en la parrilla de la única tele que teníamos, la TVE de toda la vida un espacio musical que cambió mi vida y que marcó para siempre mis gustos musicales. Quizás no tanto, porque ya anada bastante definido en este aspecto. Pero hasta entonces no había disfrutado tanto con un programa de música. Era Popgrama Revista de rock and rollo. Por entonces se reivindicaba como un espacio de música independiente. Y no sólo eso, sino que Popgrama también se despachó con un buen puñado de excelentes reportajes de arte y cultura. Algo que hoy día, salvo honrosas excepciones, se echa francamente de menos.

Mike Oldfield en Popgrama

A mí personalmente lo que me gustaba de Popgrama Revista de rock and rollo eran las actuaciones y conciertos que semanalmente nos presentaban tipos como Ángel Casas, Diego Manrique o Carlos Tena. Recuerdo entre nebulosas mentales un concierto de Cucharada (uno de las formaciones de Manolo Tena), de Leño o de Mike Oldfield.

El de Oldfield, celebrado en Madrid, lo recuerdo especialmente porque todos los músicos que le acompañaban, y le acompañaban muchos, vestían todos de blanco. Camisetas de manga corta, pantalones y calzado deportivo. Todos de blanco, como el jefe, el compositor y guitarrista irlandés, célebre por haber compuesto con 17 años la banda sonora de la siniestra película El Exorcista. Ya saben, el universalmente famoso LP (por entonces se llamaban así) Tubular Bells. Uno de mis amigos del barrio fue a verle en directo en Madrid y vino alucinado.

Triana en Popgrama

Pero todavía más que estos eventos, en este instante rememoro con mucho agrado una actuación exclusiva en un patio andaluz para Popgrama del grupo sevillano Triana. Presentaban Sombra y Luz, un pedazo de disco de lo que se llamó entonces por llamar rock andaluz, que yo diría que era rock sinfónico matizado con excelentes guitarras flamencas. El trío, impecable, sobrio y magnífico como siempre. Mi padre, que ese día veía Popgrama, adquirió el album en cuanto salió al mercado. Todavía lo conservo. En vinilo, por supuesto. Triana fue un grupo que marcó una época, por la calidad de sus composiciones (si no has escuchado todavía En el lago, ya estás tardando) hasta la muerte en accidente de tráfico de Jesús de la Rosa, vocalista principal, compositor y pianista de la formación. Corría 1983. Popgrama ya había finalizado por entonces su andadura.

La audiencia

Popgrama Revista de rock and rollo comenzó a emitirse en la temporada 1977/78, en el UHF de toda la vida. Ahora y desde hace bastantes años, se conoce como La 2, que dentro de la mediocridad generalizada de la que hacen gala las televisiones en abierto, continúa proporcionando una buena dosis de calidad a la parrilla televisiva. Y no todo son documentales de animales. Que falta hace, pues la telebasura campea a sus anchas por la caja tonta, como la denominaba nuestro padre.

Uno de los responsables del espacio lo definió así: “Popgrama es una especie de musical frenéticamente actual, contra-cultura (que dentro de cien años será base cultural importante), arte novísimo y “rollo”, sobre todo “rollo”, que es lo que ahora se lleva.”

Popgrama consiguió una audiencia fiel aunque reducida, pues no era un contenido generalista que gustase demasiado a los padres y abuelos de esa juventud melenuda y setentera que era su público objetivo principal. Se calcula que en 1979 seguían a Tena y sus acólitos regularmente unos 800.000 telespectadores. El que suscribe entre ellos. Cuando a mi padre no le daba por poner el telediario, claro. Que era casi siempre, por otro lado.

Decía Carlos Tena que “muchos chavales me han dicho que tienen que irse a ver “Popgrama” al bar más próximo y hacer que pongan el segundo canal por aclamación”.

Los presentadores

Antes he mencionado a los presentadores que guardo en memoria. Pero fueron en un principio Paco de la Fuente y Montse Domènech los oficiales. Según fueron desarrollándose las emisiones de Popgrama, los iniciales colaboradores se convirtieron en copresentadores, incluso más populares y conocidos que los oficiales. Véase mi caso.

Finalmente los citados Carlos Tena, Àngel Casas y Diego Manrique, pero también Moncho Alpuente y Ramón Trecet terminaron formando el núcleo duro de este musical realizado por Mauricio Rico. Todos ellos, de carreras de largo recorrido, iniciaban unas tertulias con mucha guasa que enriquecían los contenidos del programa y a los que estábamos pegados a las pantallas pendientes de los comentarios de aquellos presentadores reconvertidos en contertulios.

¡Y aquellos sí que sabían de música, de la música que nos gustaba! ¡Pero una barbaridad! Aunque en ocasiones reconozco que alguno se ponía pelín pedante… Pero todo se le perdonaba en aras del entretenimiento y la avidez de conocimiento musical.

Los presentadores, copresentadores, colaboradores, como queramos llamarlos, pues finalmente montaban un batiburrillo en que cada uno expresaba sus opiniones más o menos variopintas sobre tal o cual grupo o músico, desgranaban cada semana la actualidad internacional, la nacional. Y se hacían eco de las tendencias musicales que comenzaban a surgir en España: la Movida Madrileña, la Movida Viguesa, la nova cançó, el flamenco-rock, el rock andaluz

Los reportajes

Tirando de hemeroteca, pues mi maltrecha memoria de hombre provecto no da para mucho más, descubro que hubo grandes reportajes musicales como el concierto homenaje a Canito en la Politécnica de Madrid (considerado el inicio de la Movida Madrileña) o la llegada a Ibiza de un Bob Marley completamente fumao, envuelto en una humareda que ya quisieran los protas de Como humo se va.

O el inefable Sid Vicious escupiendo a la cámara, conciertos de Queen, AC/DC, Rolling Stones, Dire Straits, The Police, Ramones o Blondie. Lo más granado del rock internacional de aquellos momentos, algunos de ellos en la cúspide de su creatividad.

Como buen programa alternativo, gozó (mejor sufrió) de poco presupuesto y todos los reportajes se rodaron en cine en formato 16 mm y… bueno, se rodó como se pudo. Por ello el Archivo de TVE guarda en sus sótanos testimonios excepcionales de la época del mítico Popgrama. El crítico de El País José Manuel Costa definió una vez Popgrama como “un espacio esotérico, minoritario, extraño”. (“Popgrama” y “Aplauso” o la miseria de RTVE, El País, 2/3/1979)

La censura en Popgrama

No podemos olvidar que los tiempos de emisión de Popgrama Revista de rock and rollo eran todavía tiempos de censura. Pero al estar semiocultos en el UHF, o la Segunda Cadena, como también se la conocía, permitía ciertas licencias que en programas contemporáneos pulcros y con mayor presupuesto (como Aplauso, en la Primera Cadena, la TVE1 de toda la vida, vamos) no se permitían.

No, decididamente no era lo mismo visionar en Aplauso (dirigido por José Luis Uribarri, con todo lujo de medios para la época) una actuación de Bon Scott y sus secuaces Angus Young y los demás, que en Popgrama.

En la Segunda Cadena, los músicos aparecían borrachos, drogados, bravucones, desgarbadamente macarras, en estado puro, mientras que para las actuaciones de la 1, se duchaban, se peinaban y se compartaban de forma modosita. Los Ramones en Aplauso no parecían los Ramones, la verdad. Además todos (o casi todos) eran obligados a actuar en playback, muy de moda por entonces y que no era  lo mismo.

El final de Popgrama

Cuando finalizó la emisión de Popgrama en 1981, Àngel Casas ya dirigía y presentaba Musical Express en la TVE en su canal catalán. En ese momento, Musical Express dio el salto de la TVE nacional. Diego Manrique, Ramón Trecet y Carlos Tena eran más radiofónicos, continuando con su trabajo y su manera de comprender el mundo musical en Radio 3.

Carlos Tena aún estuvo varios años dando que hablar y revolucionando TVE con espacios musicales tan innovadores como Música, maestro, Caja de ritmos, ¿Pop qué? o Auanbabulubabalambambú.

Por cierto, muchos de los lectores recordarán de un grupo punkie femenino llamado Las Vulpes y una canción que dio mucho que hablar. Estoy hablando de Me gusta ser una zorra, por supuesto. Con esta actuación provocativa incluso para la época, Caja de ritmos fue cancelado.

Por último, ¿recordáis la carátula de presentación de Popgrama? Yo sí. Jamás la olvidaré. ¡Hasta Paul McCartney en su época Beatle aparece unos milisegundos!

POPGRAMA FOREVER!!!!!

Nota: la imagen que ilustra este post es propiedad de RTVE.

Por Diego Salvador Conejo

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