La Bola de Cristal Salvadorebooks

Los maravillosos sábados de La Bola de Cristal

Entre 1984 y 1988, los sábados por la mañana de una amplísima audiencia juvenil – y no tan juvenil- estaban consagrados a La Bola de Cristal. Al ritmo de “Zoom zoom culombio culombio… Zoom Zoom, y me pego un voltio” se coreaba “qué tendrá esta bola que a todo el mundo le mola”. Con la voz de la inefable Alaska arrancaba el programa infantil y juvenil más rompedor que vio nacer la televisión pública. Ay qué tiempos en los que se arriesgaba con programas originales, tanto en contenidos como a nivel formal…

La Bola se pone en marcha.

Lolo Rico (1935-2019), una veterana de los programas infantiles de la cadena pública, recibe en 1984 el encargo de hacer un programa para las mañanas del sábado. Había participado como guionista en La Casa del Reloj y Un Globo, dos globos, tres globos, dando el salto a la dirección de programas para el público más pequeño con La cometa blanca.

A pesar de que el objetivo es hacer un programa infantil, la premisa de La Bola es dirigirse a todos los públicos, cosa que conseguirá sin ningún problema dada la calidad de su discurso. Ese año dirige RTVE José Calviño, que quiere darle un aire nuevo a la programación de los dos únicos canales que entonces se ven en España. Y La Bola de Cristal es uno de sus principales emblemas.

Un programa lleno de imaginación.

La Bola de Cristal reúne bajo la dirección de Rico a un equipo de creadores y técnicos que van a hacer historia de la televisión. Por citar a algunos de sus miembros, entre sus guionistas figuran Santiago e Isabel Alba Rico, hijos de la propia directora, así como Carlo Fabretti y Carlos Fernández Liria. Matilde Fernández Jarrín es la realizadora de la mayor parte de los programas de La Bola que se verán los sábados por la mañana.

La hora y media que dura el programa está dividida en cuatro secciones de contenido destinado progresivamente de un público más infantil a otro más juvenil, como sucede entonces en los programas infantiles de tarde, como el citado Un Globo, dos globos, tres globos. El primer programa se estrena el 6 de octubre de 1984.

La Bola de Cristal está llamada a convertir las mañanas de los sábados en un escaparate de imaginación, libertad y cachondeo que terminará por reunir ante sus pantallas audiencias de hasta cinco millones de espectadores. ¿Quién tiene hoy ese público?  Y por eso, por su calidad y su popularidad, La Bola de Cristal recibe en 1985 y 1987  dos premios ‘TP de Oro’ al mejor programa infantil.

Los Electroduendes o el marxismo explicado a los niños.

La primera sección de La Bola está protagonizada por los Electroduendes, unas marionetas que no paran de criticar a los seres humanos. Estos son representados por los dos presentadores que terminaron por desaparecer de la sección. Entonces los Electroduendes se hacen dueños y señores del miniespacio,  protagonizando sketches donde critican el sinsentido del mundo moderno, con proclamas tales como “Manejo cifras y datos, y engaño a los humanoides gilivatios”. O la conocidísima “Viva el mal, viva el capital”. Y también “Soy Avería y aspiro a una alcaldía”. A eso se le llama sentido profético…

¿Unos muñecos soltando semejantes cosas? Sí, en ese momento de la historia –primer gobierno del PSOE– y del programa todo es posible. Detrás de la sección empieza a estar al cargo Santiago Alba , quien deriva el contenido de la sección hacia temas más políticos, aunque siempre dirigiéndose a los chavales, a los que trata de estimular su espíritu crítico y el conocimiento de cómo funciona la sociedad. Se les llegó a criticar por explicar El Capital de Karl Marx a los espectadores, cosa que según el equipo de guión, era verdad: “cuando introduje el personaje de Amperio Felón, que era el paradigma del empresario, del explotador, lo que intentaba era contar el Capítulo XXV del primer libro de El capital, la acumulación originaria. Ese era mi propósito: contar Marx a los niños”, explica el guionista Santiago Alba.

Los protagonistas de la sección, los Electroduendes -diseñados por Miguel Ángel Pacheco-, son la Bruja Truca, el Hada Vídeo, Maese Cámara y Maese Sonoro, junto con la muy recordada Bruja Avería, a quien presta voz la estupenda Matilde Conesa. Las marionetas desarrollan un desvergonzado lenguaje propio y un contenido anti-sistema que terminará por molestar a los señores del gobierno. Pero no adelantemos acontecimientos.

El librovisor y Alaska.

En sus primeros programas, la segunda parte de La Bola de Cristal tiene como objetivo animar a la lectura a los más jóvenes a través de los sketches que protagonizan una jovencísima Alaska y Miguel Angel Valero, el inolvidable Piraña de Verano Azul. Ella es una bruja y él un detective torpón, llamado Mantequilla, y juntos se enfrentan a situaciones e historias relacionadas con personajes de la literatura universal.

Tras los trece primeros programas, la sección hace desaparecer al detective y se queda al frente Alaska, incorporándose Pedro Reyes y Pablo Carbonell para dar vida a los personajes con los que se repasan los grandes momentos de la historia, siempre bajo un punto de vista humorístico y desmitificador.  Más adelante será el cine el objeto de los sketches, popularizando entre los espectadores más jóvenes los grandes mitos del séptimo arte. La Bola siempre mirando por la cultura.

 

La banda magnética.

Tercera sección del programa matinal. Es  un contenedor de antiguas series que son recuperadas para el disfrute de un público joven. Una de ellas es La Pandilla, serie formada por pequeñas historias, filmada en blanco y negro y producida entre 1922 y 1944 en Estados Unidos. Sus protagonistas son unos niños de barrio (Spanky y Alfalfa, entre los más populares) que viven toda clase de aventuras, filmadas con gran naturalidad, uno de los rasgos definitorios de estos cortometrajes.

Más adelante es reemplazada por la maravillosa Familia Monster (1964-1966), liderada por Yvonne de Carlo. Junto a ella, una madre vampiresa, forman la familia su marido Hermann, una suerte de monstruo de Frankenstein (el mismísimo Kiko Veneno también tuvo alguna aparición en la piel del clásico monstruo de Frankenstein dando la réplica a Alaska) -tuercas y zapatos de plataforma incluidos-, el abuelo vampiro, el hijo mitad hombre lobo mitad vampiro y la sobrina “normal”, discriminada por ser diferente.

Y tras los Monster, que tuvo tan sólo dos temporadas y un total de 70 capítulos, ocupará su lugar Embrujada (1964-1972), comedia de situación protagonizada por una bruja (Elizabeth Montgomery) que consigue lo que se propone con mover mágicamente su nariz.

La Cuarta Parte.

Más o menos tras cuatro meses de emisión, el horario de la mañana de los sábados de La Bola de Cristal se amplía y  aparece una nueva sección, La Cuarta Parte. Al cargo de la misma está Javier Gurruchaga, que realiza un noticiero paródico, muy de su estilo, destinado al público joven. En este apartado de La Bola podemos ver a la propia directora, Lolo Rico, haciendo unas peculiares entrevistas en compañía de un pato a personalidades de la época, como el alcalde de Madrid Tierno Galván o un jovencísimo Pedro J. Ramírez, entonces director de Diario 16.

Es también en La Cuarta Parte donde tienen lugar actuaciones musicales y donde se emite el primer clip que pudimos ver en nuestro país.  El sábado por la mañana es el momento de encontrar en La Bola de Cristal a los principales grupos de pop de los ochenta: Los Coyotes, Poch, La Frontera, El Último de la fila, La Unión, Glutamato Yeyé, La Frontera, Los Pistones, Kiko Veneno

La Bola se convierte en el punto de encuentro de todos -o la mayoría- de los grupos protagonistas de la Movida y alrededores, que además escriben y componen canciones específicamente para el programa. Por ejemplo, “No se ría… (de la bruja Avería)” está escrita por Santiago Auserón. O la canción de los Electroduendes, de José María Cano.

Y por supuesto, las frases.

Esas frases que todavía seguimos recordando, pronunciadas por los Electroduendes o incluidas en las canciones escritas e interpretadas ad hoc por muchos de los músicos que surgen y se hacen populares en los 80, son llamamientos para no formar parte del rebaño, para tener un pensamiento propio. Y criticarlo todo.  Aquí están, por ejemplo, algunas de las más recordadas:

-Solo no puedo. Con amigos sí.

-Dile al coco que piense un poco.

-Tienes 15 segundos para imaginar. Si no se te ha ocurrido nada, a lo mejor deberías ver menos la tele.

-Haz deporte, no eches tripa. Juega limpio. Participa.

Y no podemos tampoco olvidar algunos de los discursos más subversivos pronunciados por la Bruja Avería. Aquí, un par de ellos:

¡Por Gimnoto y por Farad
los telediarios informarán de verdad!
Sólo darán las noticias deportivas,
la meteorología y el indice de la bolsa del día.
¡Viva la plusvalía! ¡Viva la economía!

Ergios, watios y turbinas, ¡produzco crisis y ruinas!… y la razón nadie la adivina.
Ponen mucho esmero los banqueros y los pobres sufren serios quebraderos.
Por Plumbicón, Rotor y Zotal, el capital a veces se las hace pasar mal. ¡Es natural!
Es como detener un volcán… ¡Subiré el precio del pan!
¡Viva la economía! ¡Viva la guerra fría!

¿Serían frases como estas el principio del fin de las estupendas mañanas de sábado con La Bola de Cristal?

Se avecina el fin: la etapa Miró.

Durante la época de Calviño, la cadena no interviene en el programa: que los sábados se emita por la mañana La Bola de Cristal no puede ser peligroso, sólo es un programa para niños. Bueno, los Electroduendes critican a unos personajes con unos nombres un poco mosqueantes: Barrioaudios, ¿no recuerda a Jose Barrionuevo? Y Narciso Radar no tendrá nada que ver con Narcís Serra, ¿verdad? Nadie -o casi nadie- se da por aludido. Pero…

En 1986  llega Pilar Miró a la dirección de RTVE y ella, que sí que ve el programa -se dice que su hijo Gonzalo era fan-, se da cuenta de las críticas, veladas y no tanto, que La Bola de Cristal destila contra el gobierno de Felipe González. Y es entonces cuando la cadena empieza a intervenir en los contenidos del programa, algo que hasta ese momento no había sucedido, dado que Lolo Rico tenía plena autonomía como directora.

La cadena coloca a dos productores ejecutivos que, en palabras Matilde Fernández Jarrín, realizadora, se instalan con ella en la sala de montaje  para indicarle qué poner y qué quitar:  “lo que hizo Pilar Miró fue censura pura y dura. Nos decía: no hay que meterse con Reagan, no hay que meterse con Thatcher, no hay que meterse con Felipe González. Pero, oye, ¿y entonces con quién nos metemos?”(El Confidencial, 12/08/2018: “Matar a la bruja Avería”).

El fin de los sábados de la Bola.

Las relaciones entre la dirección del programa y TVE se van tensando hasta que llega el remate del tomate con la censura de un sketch sobre la confrontación entre escuela pública y escuela privada. En palabras de la propia directora, Lolo Rico: “como casi todos los sketches de La Bola, estaba lleno de humor. Pero yo estaba a favor totalmente de la escuela pública y a alguien le sentó mal y se censuró. Como yo no podía censurar a mi equipo, no podía permitir que me censuraran a mí. La Bola había durado cuatro años con toda la libertad del mundo y sin ninguna censura y creí que era el momento de ponerle fin” (entrevista publicada por  la Academia de Televisión, 14/04/2014).

La Bola de Cristal echa el cierre el sábado 25 de junio de 1988.

Nunca ha vuelto a haber un programa así. Y es bastante improbable que pueda haberlo. Todo ha cambiado mucho y no para mejor. Pero las mañanas de los sábados con La Bola de Cristal permanecen en el recuerdo de al menos un par de generaciones que se sentaron delante del televisor para abrir su imaginación y estimular su espíritu crítico. Un espíritu que, con el andar del tiempo, ha ido desapareciendo. Y así estamos…

[Para la elaboración del artículo ha sido esencial la consulta a la página web de Paco Quintanar, documentalista de La Bola de Cristal, entre otros muchos programas].

 por Olga Salvador Conejo.

 

 

 

 

2 comentarios
  1. Carlos Martín-Delgado
    Carlos Martín-Delgado Dice:

    Qué buenos momentos pasamos los jovenzuelos de aquellos años con este programa, nos sirvió para entretenernos y para aprender a ser mejores personas en el mundo de adultos que se nos venía encima. Me has recordado secciones que ya tenía olvidadas como las historias de La Pandilla. Un gran homenaje a la inolvidable Lolo Rico y todo su equipo.
    Aprovecho para desearos lo mejor a vosotros y a todos vuestros seres queridos en estos tiempos tan complicados que estamos viviendo, por supuesto lo primero salud pero también ánimo y paciencia para afrontarlo. Y un agradecimiento para todos los creadores que siguen elaborando contenidos y que nos hacen más llevadero el aislamiento a los demás.
    Lo superaremos, seguro.

    Responder
    • Olga Salvador
      Olga Salvador Dice:

      Carlos, muchísimas gracias por tu comentario, como siempre un placer verte por aquí. También nosotros aprovechamos para desearte que todo esté bien en tu casa y con tu familia, que sepamos aprovechar la enseñanza de esta terrible experiencia en la que estamos inmersos y que salgamos de ella reforzados, a pesar de las pérdidas.

      Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *