Muerte de Chanquete salvadorebooks

La muerte de Chanquete

Las personas de mi generación recordamos con cariño Verano Azul. Al menos en mi caso. ¡Como para olvidarlo! Muerte de Chanquete incluida. Recuerdo que los amigos del barrio quedábamos en el bar después de la emisión del capítulo correspondiente a ese domingo. Pues se emitía los domingos a las 16:00, minuto arriba, minuto abajo. Y solían durar una hora aproximadamente. Estoy hablando de fechas tan lejanas en el tiempo como octubre de 1981. Éramos una caterva de quinceañeros ávidos de nuevas emociones.

La primera emisión de Verano azul tuvo lugar concretamente el 11 de octubre de ese año. La serie finalizó el 14 de febrero de 1982. El último capítulo emitido se denominó, muy a propósito, El final del verano. Y la música de cabecera que presentaba este capítulo, por supuesto la famosa canción del Dúo Dinámico. Pero entre la emisión del primer capítulo y la del último tuvo lugar un hecho trágico que marcó a toda una generación. La muerte de Chanquete. ¡Pues menudo trauma!

Antonio Mercero

Verano azul fue una serie producida por TVE. Claro, no podía ser de otra manera, porque no había más cadenas de TV por entonces. Su director fue Antonio Mercero, quien ya había creado series televisivas de gran éxito como Crónicas de un pueblo (1971-1974) o Este señor de negro (1975-1976), que yo veía también. Tras Verano azul dirigió Turno de oficio (1986-1987) también para TVE. Posteriormente y ya para la cadena privada Antena 3 se hizo cargo de Farmacia de Guardia (1991-1995) y Manolito Gafotas (2004).

Pero Mercero será siempre recordado por el asfixiante corto creado para TVE La cabina (1972), protagonizado por un inconmensurable José Luis López Vázquez. La cabina mereció amplio reconocimiento de público y critica y numerosos premios.

Entre sus éxitos cinematográficos se encuentran La guerra de papá (1977), Tobi (1978) (protagonizadas ambas por el hoy olvidado niño actor Lolo García) o Espérame en el cielo (1988).

Mercero siempre se caracterizó por la facilidad y desparpajo que tuvo siempre para dirigir a los siempre complicados niños o adolescentes en sus creaciones. Como bien se puede ver en La guerra de papá, Tobi o en la misma Verano azul. Como un Spielberg patrio, vaya.

Antonio Mercero falleció en 2018 a los 82 años tras una fructífera carrera.

Verano azul

La serie dirigida por Mercero tuvo un parto más complicado de lo que a primera vista pudiese parecer. Tardó tres años en ser estrenada en TVE desde que comenzó su desarrollo. Su rodaje duró 16 meses, entre agosto de 1979 y diciembre de 1980. Las localizaciones fueron Nerja y Vélez-Málaga (provincia de Málaga) y Motril y Almuñécar (provincia de Granada).

La banda sonora fue compuesta por Carmelo Bernaola, uno de los máximos exponente de la música española de la segunda mitad del siglo XX. Fue compositor, profesor de música y clarinetista. Además de la banda sonora, compuso la inquietante melodía de La Clave, aquel programa cultureta de debate conducido por José Luis Balbín. En él se hacía dificil distinguir a los participantes entre aquella densa humareda causada por los pitillos de los tertulianos y la sempiterna pipa del moderador.

Hay capítulos de Verano azul en los que suenan canciones muy conocidas. Como aquella versión en castellano (No nos moverán) del tradicional I shall not be moved, popularizado por Joan Baez o Amor de verano, del incombustible Dúo Dinámico.

Aquella primera temporada de emisión se proyectaron 19 capítulos aunque se grabaron 20, uno de los cuales permaneció inédito. Jorge Sanz desveló en el programa televisivo Vaya crack (emitido en RTVE entre septiembre y noviembre de 2019) que existía un final alternativo al que todos conocemos en el que él hacía de boy scout.

Sanz estuvo a punto de protagonizar la serie, pero se quedó en el casting. Las escenas de este capítulo, que hubiese sido el vigésimo, tardaron en grabarse tanto que al final se canceló el capítulo. La culpa del desaguisado la tuvo una gota fría que deambulaba inconstante por la Costa del Sol en aquellos momentos. Ahora las llaman DANA, siglas de depresión aislada en niveles altos. Cosas de los meteorólogos del siniestro siglo XXI.

Fue en el capítulo 18, titulado a tal fin Algo se muere en el alma, donde se incluyó la traumática muerte de Chanquete.

Verano azul narra las aventuras (y desventuras) cotidianas de una pandilla de adolescentes (Pancho, Javi, Bea, Desi y Quique) y niños (Piraña y Tito) que contactan con dos adultos en su lugar de vacaciones. Bueno, no todos, porque Pancho es autóctono. La pintora Julia (María Garralón), que llega hasta ese desconocido pueblecito de la Costa del Sol (su nombre no se indica nunca) para encontrar la tranquilidad adecuada para darle al pincel. Y el mítico Chanquete (Antonio Ferrandis), marinero jubilado que vive en un viejo pesquero varado, La Dorada.

Por entonces Antonio Ferrandis ya era un actor consagrado, con mucha experiencia a sus espaldas. Aunque sin duda, el marino Chanquete fue su papel más popular. Sin olvidar su participación un año después como protagonista junto con Encarna Paso en la oscarizada Volver a empezar de Garci (1982).

De los chavales, tan sólo Juan José Artero (Javi, el adolescente chuleta y echao p’alante de Verano azul) ha conseguido mantener una carrera sólida en la interpretación participando como protagonista en series como El Comisario, El barco o Servir y proteger.

Entre los padres de los chicos protagonistas había un buen puñado de actores de solera de la escena española como Manuel Tejada, Elisa Montes, Manuel Gallardo, Helga Liné, Fernando Hilbeck o Concha Cuetos. Incluso Carlos Larrañaga, que sólo aparece en un capítulo.

El primer gran spoiler de la televisión hispánica

La muerte de Chanquete es célebre por ser además el primer gran spoiler de la televisión hispánica. Spoiler es una palabra inglesa que significa revelacion. Pero en nuestro entorno suele emplearse para nombrar al texto o escena que anticipa la trama de una película, un libro u otra obra. O de una serie. Vamos, un revientasorpresas

Cuando Pancho (José Luis Fernández) apareció despendolado melena al viento y con su camiseta a rayas en la playa donde estaban Julia, la pintora, y los chicos de la pandilla, llorando y vociferando el inmortal “Chanquete ha muerto, Chanquete ha muerto (etc)“, más de la mitad del país ya lo sabía. Tan sólo algún que otro despistado no estaba informado aquel 7 de febrero de 1982 de que la muerte de Chanquete, el marinero retirado de Verano azul iba a tener lugar ese domingo.

Muerte de Chanquete. Pancho despendolado. salvadorebooks

Pancho despendolado llevando la terrible noticia a la pandilla de amigos. Imagen cortesía de RTVE

No obstante, a pesar de ser un hecho luctuoso conocido y reconocido, eso sí, España entera contuvo la respiración ese día. Más de uno echó una lagrimita. O una cascada de lagrimones, según el temperamento de cada cual.

Y es que el desenlace del capítulo Algo se muere en el alma ya había sido aviesamente desentrañado a lo largo de la semana de autos por una revista aparentemente con pocos escrúpulos. Supertele es el nombre de la desaprensiva publicación que nos ahorró la sorpresa o el sufrimiento de la muerte de Chanquete en vivo y en directo. Y lo hizo así, sin anestesia. Con un titular más blanco que el caballo de Santiago: “Chanquete se muere el domingo”.

Pero eran otros tiempos, en los que el spoiler no estaba tan mal visto como ahora. ¿Se imaginan que hubiese trascendido siquiera una miaja del final de la última temporada de Juego de Tronos? ¡Hubiese ardido Troya y se habrían producido ejcuciones en la plaza pública!

No obstante la imagen de la despedida de los chicos y Julia a Chanquete a ritmo de la única sevillana que me ha gustado siempre es realmente emocionante e inolvidable. Algo se muere en el alma es una composición universal del autor sevillano Manuel Garrido, fallecido a los 94 años en 2018. Garrido fue además autor de pregones y sainetes, y de varios libros de poemas, soleares y saetas.

En una entrevista realizada a María Garralón en 2018, la actriz comentó el asunto del spoiler sobre la muerte de Chanquete. “Los psicólogos empezaron a decir que podía ser un impacto tan grande para los niños que había que avisarles”, afirmó. Luego hubo cierta connivencia entre los creadores de la serie y la revista para amortiguar tamaño choque emocional.

La muerte de Chanquete

El propio Mercero, preguntado en 2007 por el diario ABC por las razones que le llevaron a cargarse a las bravas al personaje más querido y emblemático de la aplaudida serie, dijo:

“Yo sabía que la gente iba a terminar muy emocionada. «Verano azul» estaba planteado para que los jóvenes protagonistas conocieran distintos momentos, y también la muerte, que se dieran cuenta de que no todo es maravilloso, de que la muerte existe. Fue un capítulo muy emocionante, aunque reconozco que fue muy duro, sobre todo para los niños, pero necesario”.

A pesar de que muchos conocían (conocíamos) el fatal desenlace del barbudo y bonachón marinero del acordeón, a más de uno casi le da un patatús. Yo sí estaba avisado del asunto en cuestión porque algún amiguete me lo había soltado aquella semana. Para fastidiar, por supuesto. Pero aún sabiéndolo, cuando sonó la canción Algo se muere en el alma, al que más y al que menos, se nos puso un nudo en la garganta.

Y es que Antonio Mercero fue todo un maestro en el oficio cinematográfico y televisivo. Supo tocar, pero bien tocada, la fibra sensible del españolito de a pie ochentero. A punto como estábamos de sumergirnos en el Mundial de Fútbol de 1982. El del horroroso Naranjito. El de una no menos horrorosa (y bochornosa) participación de la selección española de fútbol.

Desde entonces Chanquete se ha muerto como una docena de veces en RTVE. Y las que le quedan… Y aún así, la escenita de marras sigue poniendo los pelos como escarpias. Sin contar las veces que se puede visionar en streaming. El signo de los nuevos tiempos.

Nadie se acordó del pobre Pancho, que al final del verano se le fueron los (y sobre todo las) colegas, y se quedó más solo que la una en su idílico pueblecito marinero. Ya no había hombro del paisano Chanquete sobre el que llorar. Porque al fin y al cabo Pancho y el Chanquete eran paisanos. Al menos en la ficción.

La muerte de Chanquete, el patrón tierno y cascarrabias que tenía su guarida en La Dorada nos deja helados cada vez que tenemos el valor de asomarnos a aquel capítulo mítico de una serie no menos mítica.

 

Por Diego Salvador Conejo

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