Algueró y la música ligera

Decir Augusto Algueró es referirse a la música ligera de las décadas de los 60 y 70. En su reinado no estuvo solo: lo acompañaron Juan Carlos Calderón y Waldo de los Rios, fundamentalmente. Son nombres que quizá nos suenen, pero no sepamos muy bien por qué. Pero si decimos que están detrás respectivamente de canciones míticas como “Te quiero” de Nino Bravo, “Eres tú” de Mocedades o el “Himno de la alegría” de Miguel Rios, entonces la cosa cambia. Los tres fueron compositores y/o arreglistas de los principales intérpretes de la década prodigiosa y posterior.  Fueron, en suma, los reyes de la música ligera de los 60 y los 70.

La banda sonora del tardo franquismo y la transición.

Los citados Nino Bravo, Miguel Rios, Mocedades, pero también Jeanette, Massiel, el recientemente fallecido Luis Eduardo Aute, Cecilia, Marisol, Serrat, Concha Velasco, son solo algunos de los intérpretes de sus temas. La nómina podría seguir hasta el infinito y más allá, pues los tres llenaron la radio, el cine y la televisión con su talento, unido a unas voces irrepetibles, que forman parte, por lo menos para nuestra generación, del pasado musical de nuestra infancia, previo a la movida ochentera de nuestra adolescencia. Reinaron también en los festivales de Eurovisión, de la Oti y de Viña del Mar.

Los tres tuvieron trayectorias personales diferentes, pero todos tienen algo en común: pusieron banda sonora al tardo franquismo y el retorno de la democracia en España y compusieron para televisión y para el cine. Tambien tuvieron una enorme proyección internacional. Fueron, en definitiva, los amos de la música ligera durante dos décadas. Aquí nos detenemos en la trayectoria personal de Augusto Algueró (1934-2011).

Personaje de papel couché y compositor genial.

Boda de Algueró y Carmen Sevilla.

Algueró no sólo es sinónimo de la música ligera de los 60 y los 70. También es uno de los principales personajes del papel couché de entonces por su matrimonio con Camen Sevilla (que duró desde 1961 hasta 1974), del que nacería su único vástago, también de nombre Augusto y con quien coincidí durante un tiempo cuando trabajé en La Sexta.

Pero siguiendo con el compositor, un ejemplo de su trascendencia es que es el creador, entre otras, de “Penélope”, de Joan Manuel Serrat. El Noi del Poble Sec escribió una letra maravillosa para una composición que sigue poniendo la piel de gallina a quien la escucha. Es tan sólo una de sus canciones, pues a lo largo de su larguísima carrera Algueró compuso al menos quinientos temas y en torno a las doscientas bandas sonoras para cine y televisión… que se dice pronto.

Nacido en Barcelona, es empujado por su padre, también compositor, para iniciar sus estudios musicales clásicos, aunque muy pronto se decanta por la música ligera, como se conocía entonces. Su primer gran hit es el ritmico y dicharachero “Estando contigo”. Conocemos la canción sobre todo por ser interpretada por Marisol. Pero antes que por la pizpireta malagueña,  la canción es interpretada por Conchita Bautista en el VI festival de Eurovisión de 1961, celebrado en Cannes. España participa por primera vez en este festival y, a pesar de quedarse tan sólo con el noveno puesto, el compositor acaba de iniciar una carrera llena de éxitos y reconocimiento, destinada a convertirlo en uno de los artífices de la música ligera -y del espectáculo, en general- de los 60 y 70.

Ritmos pegadizos y voces femeninas…

Parece que desde el inicio de su carrera profesional el trabajo de Algueró está unido indefectiblemente a voces de la talla de la jovencísima Marisol, con cuyo “Tómbola” la malagueña alcanza en 1962 el estrellato. Ese mismo año y con “Canción de Juventud”, la que alcanza las estrellas es Rocío Dúrcal. Pasan tres años y la afortunada es Concha -entonces Conchita- Velasco, que a partir de entones es la “Chica ye-yé” por antonomasia. En la mayoría de sus trabajos como compositor de canciones cuenta con Antonio Guijarro como principal letrista.

Conchita Velasco, la chica ye-yé.

Por esta época también empieza a compaginar su trabajo como compositor y arreglista para artistas de música ligera con la composición de canciones para películas, entre las que se cuentan “Zampo y yo”, donde con trece años debuta Ana Belén (a la sazón intérprete, años después, de la obra Los Niños, con la que nuestro padre se alzó con el premio Lope de Vega en 1969).

El broche de oro a una década prodigiosa lo pone el triunfo de Salomé en el festival de Eurovisión de 1969 con la canción “Vivo cantando”. Su inefable “hey” al final de cada frase del estribillo sigue resonando y resonará por generaciones. Ese año el festival se celebra en Madrid gracias al triunfo en 1968 de Massiel y su La la la.

…pero también melodías románticas y voces masculinas…

Para convertirse en uno de los principales creadores de la música ligera de los 60 y 70, Algueró tiene que contar con las mejores voces. Ya lo ha hecho con las femeninas, y seguirá haciéndolo. Pero es el turno de las voces masculinas. Y aquí entra Nino Bravo, a quien le ofrece la música de “Te quiero, te quiero”, cuya letra es de Rafael de León. Aunque en un primer momento el intérprete no consigue mucho éxito con la publicación del single, tras su paso por el programa “Pasaporte para Dublín” -creado exprofeso para seleccionar al representante español en el festival de Eurovisión que tendría lugar en la capital irlandesa en 1970-, canción y cantante arrasan entre el público español.

La colaboración con Nino Bravo no quedará ahí. Después vendrá “Noelia”. Se dice que Algueró compuso la canción dedicada a una chica que le gustaba,  estando ya casado con la sin par Carmen Sevilla, pero que el romance no llegó a nada. Bueno, a nada no: el amor no correspondido se tradujo en una canción que todavía se recuerda como uno de los grandes éxitos del prematuramente fallecido cantante valenciano.

…además de cine y televisión.

“Las chicas de la Cruz roja”, “Tómbola”, “Ha llegado un ángel”, “Canción de juventud”, “El día de los enamorados”, “Cabriola”, “Vuelve San Valentín” son, entre otros, algunos de los títulos de las populares peliculas del cine sesentero en las que colabora Algueró como compositor, al servicio de sus estrellas, Marisol y Rocío Dúrcal, sobre todo, pero también Concha Velasco y, por supuesto, Carmen Sevilla. ¿Quién no ha tarareado alguna vez una de estas canciones, en la ducha, una fiesta o en un karaoke?

Una malvada Irene Gutiérrez Caba protagoniza “Historia de la frivolidad”.

Respecto a su participación en la pequeña pantalla, Algueró es el responsable de la música de uno de los espacios más premiados de Televisión Española. Se trata de  una película dirigida por el genial Chicho Ibáñez Serrador, con guión propio y de Jaime de Armiñán: “Historia de la frivolidad” (1967). El programa hace un repaso a la historia del erotismo a través de los personajes de una puritana y sus ayudantes, interpretadas entre otras por Irene Gutiérrez Caba, Margot Cottens, Rafaela Aparicio, Lola Gaos y Pilar Muñoz.

Otra de sus grandes colaboraciones en televisión tiene lugar ya en la década de los 70, con la sintonía de “Señoras y señores”, un programa de variedades (1974-1975), que lanzaría a la fama a María José Cantudo y Ángela Carrasco, entre otras. El programa tiene dos etapas, y es dirigido sucesivamente por José María Quero y Valerio Lazarov, el realizador rumano que convirtió el  zoom en un mareante e inevitable clásico de la televisión de la década. Es en la etapa Lazarov en la que colabora Algueró, junto con el ballet Zoom y el coreógrafo Don Lurio.

Un retiro tranquilo.

Pasada su época de gloria, y con las décadas de los ochenta y noventa, el ambiente musical cambia mucho. Los estilos y los intereses del público van cambiando, entra una nueva generación. Algueró se va retirando de la farándula para dedicarse a su trabajo como directivo en la Sociedad General de Autores. Se casa de nuevo y recibe el reconocimiento por su trayectoria: la Medalla de Oro del Centenario del Cine Español en 1996. Y en 1998  el premio BMI en Estados Unidos por su canción “Penélope”, la más interpretada del ámbito latino.

En 2003 se edita un disco homenaje al compositor y arreglista, en el que participan artistas como María Jiménez, interpretando “Tómbola”; Pastora Soler cantando “Te quiero” o la triunfita Nuria Fergó con su versión de “Será el amor”. Malo, cuando empiezan a hacerte homenajes

Se retira a Torremolinos (Málaga), según parece, algo desengañado de la industria musical. La muerte le llega en 2011.  Se apaga así la estrella de uno de los amos de la música ligera de los años 60 y 70 en nuestro país, el artífice de una de las épocas doradas de la canción melódica española.

Por Olga Salvador Conejo

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